Reviewed 10/1/2021

Septicemia: ¿Verdadero o falso?

Más de 1.7 millones de estadounidenses padecen septicemia cada año. Pero no se comprende del todo. La septicemia ocurre cuando una infección se sale de control y provoca una reacción en cadena en el sistema inmunitario del cuerpo. Responda este cuestionario para saber quién tiene mayor riesgo y qué puede hacer para evitarlo.

1. La septicemia no es peligrosa.

Falso. La septicemia puede suponer un riesgo vital si no se trata rápidamente. En los casos graves, puede provocar insuficiencia de los órganos o la muerte. Es importante que busque ayuda lo antes posible si cree que puede tener septicemia.

2. Un ritmo cardíaco inusualmente elevado es un síntoma de la septicemia.

Verdadero. Algunos otros signos son fiebre, dificultad para respirar, desorientación, presión arterial baja y malestar extremo. Si tiene una infección que no mejora y alguno de estos síntomas, consulte al médico de inmediato.

3. La septicemia es menos frecuente en los adultos más jóvenes y saludables.

Verdadero. Las personas mayores de 65 años, los menores de 1 año o las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes, el cáncer o las enfermedades pulmonares tienen un mayor riesgo de contraerla. Si ha tenido septicemia antes, ha estado gravemente enfermo hace poco o tiene un sistema inmunitario débil también corre un mayor riesgo.

4. La mayoría de las personas tienen septicemia luego de contraer una infección en el hospital.

Falso. La mayoría de las infecciones que causan la septicemia comienzan en el hogar. Algunas formas de reducir el riesgo consisten en controlar las enfermedades crónicas, mantener los cortes o las raspaduras limpias y lavarse las manos con regularidad.

5. La septicemia generalmente requiere atención hospitalaria.

Verdadero. Si usted o un ser querido tiene los síntomas de la septicemia, busque ayuda de inmediato. En la mayoría de los casos, los pacientes con septicemia se tratan en una unidad de cuidados intensivos. Es posible que se necesiten antibióticos, oxígeno o medicamentos para garantizar que la presión arterial se mantenga bajo control.

Reducir el riesgo de una infección puede prevenir la septicemia. Una solución simple: lávese las manos con frecuencia.

Vea la mejor forma de lavárselas.

Fuentes: Centers for Disease Control and Prevention ; Merck Manuals ; National Institute of General Medical Sciences